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Eclipses de Sol
La sombra de la Luna recorre la superficie de la Tierra a unos 1000 km/h, oscureciendo momentaneamente millones de kilómetros cuadrados, provocando un sensible descenso de la temperatura, que puede reducirse en 10ºC y sembrando el desconcierto en los animales. Se producen unos cambios en la luminosidad del ambiente, tornándose todo a la gama del ámbar, con el cielo tendiendo hacia el morado. Las corrientes de aire de la atmósfera se cambian, llegando incluso a abrir las nubes en algunas ocasiones. En la fase de totalidad, en el suelo se mueven extrañas culebrillas amarillas que destacan especialmente en las superficies blancas.
A lo largo del siglo XXI ocurrirán 223 eclipses de Sol, 68 de los cuales serán totales, 72 anulares, 7 híbridos y 76 solamente de penumbra, es decir, parciales.
La frecuencia con la que se produce un eclipse total de Sol en un punto cualquiera de la Tierra es de una vez cada 300 años. Por eso merece la pena desplazarse un poco cada vez que tenemos la ocasión de hacerlo si ocurre uno no demasiado lejos.

Configuración de la Tierra y la Luna durante un eclipse de Sol.
Eclipses totales
Los eclipses de Sol ocurren cuando la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, produciendo un espectáculo que, en el caso de los eclipses totales, resulta enormemente impactante: el Sol se pone de color negro y aparece una corona fosforecente de plata a su alrededor.
El Sol no llega a cubrirse del todo en todos los eclipses solares, ni tampoco se percibe igual en toda la Tierra. Ocurre que la sombra de la Luna tiene dos zonas diferenciadas que llamamos umbra y penumbra. La umbra es la parte central y la única en la que se produce el oscurecimiento total del astro rey, de modo que solamente se percibirá el eclipse total siempre que nos encontremos dentro de ella, mientras que los observadores que se encuentren bajo la penumbra solo verán un eclipse parcial, que será más intenso cuanto más cerca se encuentren de la zona de la umbra.
Un eclipse histórico en España
En la imagen adjunta vemos la trayectoria de la sombra de la Luna durante el eclipse del 19 de julio del año 939. Este fenómeno tuvo importantes repercusiones históricas, porque coincidió con los preparativos de una gran batalla que iban a librar los ejércitos del califa Abderramán III contra los de los reinos cristianos del norte en las inmediaciones de Simancas (Valladolid). Los primeros resultaron muy afectados, cayendo en el miedo y el desánimo, pensando que era un signo de mal augurio, mientras que los cristianos lo remediaron encomendándose a los santos. La psicología de ambos bandos quedó sensiblemente desigual, lo que afectó decisivamente al desarrollo de los acontecimientos. Abderramán III sufrió una severa derrota, hasta el punto de que el propio monarca estuvo muy cerca de perder la vida durante la huída.

El eclipse de Sol del año 939, que afectó decisivamente a la batalla de Simancas. Fíjate en el recorrido de la sombra de la Luna. En la imagen va de izquierda a derecha, tal como indican las flechas amarillas. El lugar donde la totalidad dura más tiempo se llama “máximo del eclipse”.
Eclipses anulares
Como hemos visto, las distancias entre la Tierra el Sol y entre la Tierra y la Luna varían dentro de unos márgenes, lo que provoca que no siempre tengan el mismo tamaño en el cielo. Si durante un eclipse solar la Luna se encontrara lo bastante lejos de la Tierra como para que aparente un tamaño menor que el del Sol, no llegará a generarse una umbra y hablaremos de zona de centralidad. De manera que las personas que vean el eclipse desde el centro de la sombra de la Luna verán cómo esta tapa solamente la parte central del Sol, dejando un cerco luminoso en torno a sí misma.
Eclipses híbridos
Para terminar de complicarlo, de tanto en cuanto presenciamos eclipses en los que una parte del trayecto de la sombra de la Luna provoca un eclipse total, mientras que en otros, lo que se observa es un eclipse anular. En estos eclipses híbridos, que es así como se llaman, la variación en la distancia de la Luna a la Tierra se hace notable en las pocas horas que dura el fenómeno celeste.

Entre los cuatro tipos básicos de eclipses solares, el total destaca por su espectacularidad y belleza.

Eclipses solares visibles en España, cerca de ella, o en Europa, a lo largo del siglo XXI. Arriba los totales y debajo los anulares.
¿Cuándo terminará de haber eclipses totales de Sol?
En realidad podemos disfrutar de este fenómeno por una feliz coincidencia, y es que nuestro satélite es 400 veces más pequeño que el Sol, pero también está 400 veces más cerca de nosotros. Si fuera por esto, nunca podríamos contemplar a nuestra estrella completamente oscurecida.
El problema de esto es que la Luna se aleja de la Tierra poco a poco, unos 3,8 centímetros por año, tal como se ha podido observar gracias a la instrumentación que dejaron los astronautas del Apolo, que nos permiten medir la distancia hasta allí con una precisión asombrosa. Esto cuadra con los cálculos que ya hizo Edmund Halley en el siglo XVIII, quien se dio cuenta de que había ciertas discrepancias entre sus investigaciones sobre este fenómeno y lo que se conservaba en los registros históricos.
Las mareas tienen la culpa
En la naturaleza no hay nada gratis. Todo ocurre a cambio de algo. Y las mareas también cuestan lo suyo. La parte de estas subidas y bajadas del mar que le debemos a la atracción gravitatoria de la Luna le restan energía al movimiento de nuestro satélite, por el rozamiento que sufre el agua con respecto a las costas y el fondo de los océanos. Esta pérdida de energía se traduce en que se va desplazando poco a poco, alejándose de nosotros al ritmo que hemos comentado, unos 3,8 centímetros por año. De acuerdo con ellos se calcula que se habrá alejado lo suficiente como para que nuestros descendientes dejen de disfrutar de esta maravilla cósmica dentro de entre 600 y 1000 millones de años. Desde entonces no habrá totales, sino anulares o parciales nada más. Pero aún queda tiempo...
Consejos para observar con seguridad
Teniendo en cuenta que la fase de totalidad se puede ver sin protección, pero SOLAMENTE EN LO QUE DURE EXACTAMENTE LA FASE DE TOTALIDAD, habrá que tener en cuenta las siguientes precauciones para disfrutar de este fenómeno con la máxima seguridad para nuestros ojos.
Durante la fase parcial o si es solamente anular
- NUNCA debes mirarlo directamente ni reflejado sobre la superfície de cualquier material. Hay peligro serio de perder la vista.
- No debes utilizar filtros no apropiados o de baja calidad. Especialmente son dañinos:
- Cristales ahumados. No absorben las radiaciones más dañinas.
- Radiografías. Tampoco absorben las radiaciones más dañinas.
- Disquetes, CDs, envoltorios aluminizados. No absorben las radiaciones.
- Filtros en el ocular de un telescopio (pueden explotar por el calor concentrado). Ten cuidado porque muchos fabricantes de telescopios los venden.
Si tienes un telescopio
- Emplea el método de proyección, como se ve en la imagen adjunta. Tapa siempre la entrada del objetivo para diafragmar la luz. Todos los telescopios suelen incluir una tapa que deja pasar sólo un 10% de la luz solar. DEBEN DIAFRAGMARSE TAMBIÉN LOS PRISMÁTICOS.
- Utiliza filtros que se instalen delante del objetivo del telescopio.
- Utiliza telescopios solares de fabricación específica que incorporan filtros especiales internamente.
- Deben comprarse siempre primeras marcas, tanto en los filtros como en los telescopios. Leerse las instrucciones de montaje con gran atención es fundamental.
Si no tienes telescopio
- Emplea el método del agujero de alfiler. Mira la proyección de la luz solar sobre el suelo o sobre una superficie de color claro o blanca que esté en sombra.
- Puedes construir un tuboscopio, un visor con un caja de cartón con una pequeña ventana para mirar la proyección dentro de la caja, y con el otro extremo cubierto por papel de aluminio agujereado por un alfiler.
- Utiliza gafas homologadas que absorban el 100% de la radiación ultravioleta. Si solo absorben el 99%, tus ojos podrían sufrir un daño irreparable e, incluso, la ceguera.
- Los filtros de soldador del calibre número 14 son apropiados, simpre que lleven la especificación impresa en un lugar bien visible.
- Y si dudas, pregunta siempre a un experto.
- Y poco más, no hagas experimentos, por favor…

Observando la fotosfera del Sol sobre una pantalla de proyección.
