

La tripulación de la misión Artemis II la componen los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen. Tienen previsto dar una vuelta a la Luna a bordo de la nave espacial Orión. Esta misión, la segunda del proyecto Artemis servirá para observar la cara oculta de la Luna, poniendo a prueba todos los sistemas que, algún día, llevarán a la especie humana a volver a pisar un mundo distinto de la Tierra.

Los tripulantes de la Artemis II: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch, Jeremy Hansen.
Reid Wiseman es el comandante y Victor Glover el piloto, quienes se encargan de que el viaje se desarrolle perfectamente. Christina Kosh y Jeremy Hansen llevarán la parte científica, haciendo experimentos y poniendo a prueba sistemas que servirán, a largo plazo, para mejorar la salud de los astronautas que viajen por el espacio, incluso a Marte. Las condiciones del espacio exterior son realmente adversas para las personas, y por eso necesitamos que los conocimientos de las ciencias de la salud mejoren mucho en lo que se refiere a las limitaciones que sufre la vida humana fuera de la Tierra, antes de que nos atrevamos a hacer viajes mucho más largos que este.
Va a ser la primera vez que una mujer y una persona de color viajen tan lejos, añadiendo diversidad al legado del proyecto Apolo, que llevó a doce astronautas a pisar la Luna y trabajar en ella. La última vez que hubo allí personas fue en diciembre de 1972, cuando los astronautas de la misión Apolo 17 Eugene Cernan y Harrison Schmitt estuvieron viviendo en nuestro satélite natural durante tres días. Ronald Evans, mientras, permaneció en órbita lunar, a bordo del módulo de mando. Pero Artemis II es más parecida al Apolo 8, en el que los astronautas Frank Borman, James A. Lovell y William Anders dieron una vuelta a nuestro satélite, siguiendo una trayectoria que, en efecto, tenía forma de 8, en un viaje muy parecido al que van a hacer los astronautas del Artemis II.

El viaje de la Artemis II, detallando las diferentes fases.
Los cohetes espaciales están siempre sometidos a las leyes de la gravedad, que gobiernan el Universo. Gracias a sus potentes propulsores, las naves de construcción humana se pueden mover por el espacio.
Primeramente es necesario que haya una ventana de lanzamiento, esto es, que los astros estén situados de tal manera que podamos aprovechar el impulso de los propulsores de la nave para seguir la trayectoria prevista y hacer el viaje con el mínimo consumo de energía.
La mayor potencia se desarrolla cuando la nave Orión despega de la Tierra, impulsada por los dos cohetes de combustible sólido (que se pueden ver a los lados) y la fase principal. Poco más de un minuto después del despegue, una vez consumidos los impulsores de combustible sólido, son desechados para que caigan al Atlántico, frente a Florida. La fase principal, alimentada por la mezcla de hidrógeno y oxígeno, seguirá volando hasta alcanzar una velocidad de más de 28000 kilómetros por hora y una altitud de 156 kilómetros cuando, también consumido, será desechado para que caiga en el Océano Pacífico.
Desde ese momento, la nave Orión dependerá de la fase criogénica intermedia, que la llevara a la órbita superior para, una vez también consumida, ser desechada y dejar a la nave Orión para que viaje por sus propios medios hasta la Luna.
La trayectoria diseñada para Artemis II tiene forma de 8, porque primero dará una vuelta a la Tierra en espiral hacia arriba para, después, impulsarse hacia la Luna y darle la vuelta también a ella, regresando hacia nuestro planeta con los cuatro astronautas a bordo de la nave. La misión terminará cuando el módulo de la tripulación americe en el océano Pacífico.

Artemis II consta de tres fases, la principal, que sube la nave a la órbita terrestre, la intermedia, que lanza a la nave Orión hacia la órbita superior, fase esta compuesta por el módulo de servicio, de fabricación europea, y el módulo de mando, en el que viajan los cuatro astronautas.
El objetivo final es volver a llevar personas la Luna, en una misión posterior a esta.
Artemisa es la diosa romana de la caza, hermana de Apolo.

El cohete Artemis II. (Foto de AFP).
Hay que tener en cuenta que Artemis es un proyecto en curso, por lo que las fechas y previsiones sufren alteraciones de vez en cuando. El cronograma se actualizó el 27 de febrero de 2026.
Artemis I. Misión no tripulada de prueba, para sobrevolar la Luna. Noviembre de 2022.
Artemis II. Primer viaje tripulado de sobrevuelo a la Luna, similar al llevado a cabo por el Apolo 8 en diciembre de 1968, que fue la segunda misión tripulada del proyecto Apolo. Previsto inicialmente para principios de febrero, se pospone, por ahora, para abril de 2026 o más tarde.
Artemis III. Preparación de las capacidades operacionales de los vehículos que irán a la Luna con la Artemis IV. Las pruebas se harán en la órbita de la Tierra. Prevista para 2027.
Artemis IV. Regreso a la Luna. Alunizaje en el polo sur. Primera exploración lunar por humanos desde diciembre de 1972. En principio se espera para mediados de 2028.
Con el tiempo se pretende hacer un vuelo a la Luna cada año y terminar estableciendo una estación espacial en torno a la Luna que sirva como plataforma para la exploración y explotación permanente de la Luna. Sin fecha definida seriamente, por ahora.
La nave Orión se compone del módulo de mando, en el que viven los astronautas durante todo el viaje, y el módulo de servicio. Es una parte muy importante de la Artemis II que se ha construida en Europa. Contiene toda la tecnología que mantiene a los astronautas con vida, además de los sistemas de comunicaciones. También impulsa a la nave hasta la Luna y de regreso a la Tierra.
La nave Orión está diseñada para llevar astronautas a la Luna, que está a unos 384 000 km, e incluso hasta los asteroides que se puedan acercar a la Tierra, más allá de esa distancia hasta los 500 000 km.
Si quieres más información, la puedes encontrar en la web de la NASA.

Artemis I volando al espacio.