Qué es la luz

¿Qué es la luz?

Luz es lo que nos despierta al colarse por la persiana al amanecer y lo que desaparece cuando apagamos el interruptor por las noches antes de dormir. Obvio, ¿no?

Pero, ¿qué es exactamente la luz?

Luz es la energía que emiten los cuerpos luminosos somo el sol y el fuego (fuentes naturales) o las lámparas de nuestra casa (fuentes artificiales).

Otra forma de llamarla sería radiación, que no deja de ser otra cosa que emisión de energía. Y, por completar la definición, podemos decir que la luz es radiación que viaja en forma de ondas.

¿Cómo de rápido viaja la luz?

Rápido, rapidísimo. De hecho, es lo que más rápido viaja de todo el universo, a unos 300.000 km por segundo. Si existiese un tren que viajase a esa velocidad, ¡podríamos llegar hasta el sol en solo 8 minutos! Pero, mejor no, que nos quemamos.

¿La luz lleva "equipaje"?

Cuando viajamos solemos llevar una maleta donde metemos los calcetines, las camisetas y el cepillo de dientes, ¿verdad? Ahora bien, ¿qué pasa si viajamos sin maleta? ¿estamos transportando algo? Pues de algún modo sí: nuestros dientes, nuestros ojos, nuestro corazón... y si nos vamos a una escala más pequeña: todas las células de nuestro cuerpo.

Pues digamos que la luz, aunque viaje sin maleta y sea una onda, también está transportando algo: unas partículas muy pequeñas que la componen que se llaman fotones. Acabáis de conocer una de las propiedades más importantes y más "mágicas" de la luz: su naturaleza onda-corpúsculo. Y es que la luz es una onda y es una partícula al mismo tiempo.

¿Por dónde viaja la luz?

Pues por el aire, por el agua, incluso por el aceite de la ensalada. Viaja por distintos medios. Incluso si tuviésemos un espacio que no tuviese nada de nada de nada, ni siquiera aire, la luz seguiría viajando. A las ondas que son capaces de propagarse en el vacío, se les llama ondas electromagnéticas.

¿Qué más ondas electromagnéticas conocemos?

La mayoría de ellas, nunca las hemos visto. Por ejemplo, las microondas que calientan nuestra comida, las ondas sonoras que salen por la radio o incluso los rayos X que atraviesan nuestros huesos cuando nos hacen una radiografía.

Digamos que la luz tiene primas-hermanas mayores (de más energía) y primas-hermanas menores (de menos energía). Todas juntas forman una familia de ondas electromagnéticas: el llamado espectro electromagnético.

Pues bien, las únicas que podemos ver son la luz visible. Por eso a la luz se dice que es la parte visible del espectro electromagnético.

Pero, ¿los objetos que nos rodean tienen luz?

No. Si podemos ver los objetos es gracias a los rayos de luz que salen del sol o las lámparas en línea recta hacia todas las direcciones. Al chocar con la superficie de una mesa o con una manzana roja, la luz rebota y vemos los rayos reflejados por estos objetos. Así distinguimos su forma y su color.

Acabáis de descubrir uno de los fenómenos lumínicos más importantes: la reflexión de la luz. Igual habéis oído hablar también de otro fenómeno lumínico, la refracción de la luz.

¿Y qué es esto de la refracción de la luz?

Ya hemos dicho que la luz es una onda que viaje. Ahora, no será lo mismo viajar por el aire, que es ligero, que por el agua, más denso, o el aceite, más denso todavía. La luz viaja a diferentes velocidades según el medio en el que viaja. Y, cuando pasa de un medio transparente a otro, sus rayos cambian de dirección. Eso es la refracción de la luz.

¿Qué más puede hacer la luz?

Otros fenómenos lumínicos muy conocidos son la difracción y la dispersión de la luz.

Se le llama difracción cuando los rayos de luz pasan por un agujero muy pequeño en un material opaco y cambian su trayectoria, abriéndose. El efecto visual sería como el de una linterna.

En cambio, la dispersión sucede cuando la luz entra en un prisma y se separan sus colores. O, un ejemplo más común: el arcoiris cuando la luz pasa por las gotas de lluvia.

Experimentos sobre la luz

 

El lápiz roto

Materiales:
  • Un vaso
  • Un lápiz
  • Agua
  • Aceite (opcional)

Etapas:

- Llenamos un vaso con agua.

- A continuación metemos el lápiz dentro y, colocando nuestros ojos a la altura de la línea del agua, observamos lo que ocurre con el lápiz.

¿Qué le ha pasado?

De forma opcional, podemos repetir el experimento introduciendo en el vaso agua y aceite.

Explicación:

Como hemos visto anteriormente, una de los fenómenos lumínicos se trata de la refracción de la luz, según la cual, el agua tiene diferente velocidad según el medio en el que esté. Cuando pasa de un medio transparente a otro, se puede observar que sus rayos se desvían (la luz se refracta). Por eso nos da la sensación de que el lápiz está roto dentro del vaso.