

El Carro es una parte de la constelación de la Osa Mayor. Lo forman 7 estrellas, las mismas que aparecen en la bandera de Madrid. Si vives en España, vas a tener siempre El Carro visible, ya que está cerca del polo norte del cielo y por eso no se oculta nunca. Una vez lo encuentres, el resto es muy fácil porque no tiene pérdida.
Muy cerca de la Osa Mayor se encuentra su hija, la Osa Menor. Sólo tenemos que mirar hacia las dos estrellas de El Carro opuestas al rabo de la Osa y, en la dirección que marca la flecha del dibujo que ilustra esta página, a cinco veces la distancia que hay entre esas dos estrellas, nos encontramos con la punta de la cola de la Osa Menor. Esta estrella se llama Estrella Polar y es la estrella del Norte, que se encuentra muy cerca del polo norte celeste. Se debe a que el eje de rotación de la Tierra, por casualidad, está apuntando a esta estrella casi perfectamente (pero casi). Luego volveremos sobre esto.
Si continuamos una línea perfectamente vertical hasta el horizonte nos encontramos con el punto norte del horizonte. En el lado opuesto, a 180º encontraremos el punto sur del horizonte. Y si miramos hacia el norte, 90º a la derecha encontramos el punto este del horizonte, por donde salen, aproximadamente, el Sol, la Luna y los planetas, y 90º a la izquierda del punto norte, el punto oeste del horizonte, que es por donde se ocultan también, en sus cercanías, esos mismos astros.
En el vídeo que ilustra esta entrada puedes ver todos los pasos que podemos seguir. Primero buscamos El Carro, esa especie de gran cucharón. Después, siguiendo las dos estrellas opuestas al rabo del cucharón, cinco veces la distancia que hay entre ellas, llegas hasta una estrella que esta solita, que no brilla mucho, la Estrella Polar. El Norte está siempre debajo de ella. Aprovechamos para dibujarte la Osa Menor y la Osa Mayor completa, que es bastante más grande que El Carro.
En el otro vídeo puedes ver cómo todas las estrellas parece que rotan en torno a la estrella. El vídeo muestra un giro completo de la Tierra, es decir, 24 horas. En el planetario podemos hacer que la Tierra de una vuelta completa sin que se haga de día, justo para poder mostrar este efecto tan curioso.
En nuestro planetario portátil aprenderás a orientarte con los astros con facilidad.

Las constelaciones de la Osa Menor y la Osa Mayor
A veces, las patas de la Osa Mayor se dejan de ver cuando la Tierra gira, a no ser que vivas muy cerca del Polo Norte.
Planetario Educa Ciencia
Resulta que la Tierra, además de rotar inclinada 23º 27', está un poco achatada en el ecuador, como seguramente ya sepas. Mientras rotamos, en el ciclo del día y la noche, vamos dando vueltas alrededor del Sol y la Luna alrededor de nosotros. Pues bien, esos dos astros tienden a enderezar a la Tierra, tirando del abultamiento el ecuador terrestre, pero no lo consiguen.
El efecto que se produce es que nuestro planeta hace un movimiento similar al de la peonza cuando la tiras y se va frenando con el suelo. La Tierra describe así un movimiento llamado precesión, orientando el eje hacia distintas partes de la esfera celeste, en un ciclo de unos 25 800 años. Esto hace que nuestro eje no señale siempre al mismo astro, un efecto que solamente se nota a lo largo de los siglos.
Así, dentro de miles de años, los habitantes de nuestro planeta buscarán otros astros para orientarse. Entre ellos, el más brillante será Vega, en la constelación de Lyra. Justamente esa estrella que tienes encima de tu cabeza a primera hora de la noche, en el mes de julio.