Mitología de las constelaciones de verano: Orfeo y la Lira

Orfeo y la Lira
En la mitología griega, la lira era el instrumento preferido de Orfeo, hijo de Apolo y la musa Calíope. Cuentan las leyendas que la música que salía de la lira de Orfeo era tan agradable y armoniosa que calmaba hasta a las fieras más feroces y los hombres sentían descansar sus almas cuando se detenían a escucharla.
Orfeo y Eurídice
Orfeo se enamoró de Eurídice, una ninfa de Tracia, y juntos decidieron casarse. El día de la boda, un rival de Orfeo llamado Aristeo trató de raptarla. Eurídice escapó de él, pero su mala fortuna hizo que pisara un víbora y muriese al instante.
Orfeo, desconsolado, decidió ir a buscar a su amada y traerla de vuelta, costase lo que costase. Gracias al encanto de su lira, convenció al barquero Caronte para llegar hasta la laguna estigia y apaciguó al monstruo Can Cerbero, guardián del Infierno. Los dioses del inframundo, Hades y Perséfone, accedieron a su petición de recuperar a Eurídice, siempre y cuando cumpliese una condición. Orfeo caminaría delante de ella siempre y no se podría volver ni un mínimo instante para mirarla.
Tras un largo viaje por los tenebrosos rincones del inframundo, cuando creyó estar a salvo en la superficie, Orfeo se volvió a comprobar si su amada Eurídice lo había seguido todo este tiempo. Pero ella aún tenía un pie en la sombra y desapareció delante de sus propios ojos.

Orfeo y Eurídice. 1636-1638. Rubens.


La Nebulosa Anular de la Lira, Lyra. M57
La constelación de la Lira
La Lira es una constelación de verano. Durante los meses estivales, se puede ver en el centro del cielo, junto con la constelación del Cisne y la del Águila.
Cada una de esas constelaciones tiene una estrella muy brillante. Esas tres estrellas: Vega, en la Lira; Deneb, en el Cisne; y Altair, en el cuello del Águila, forman el llamado triángulo de verano.
Vega es la estrella más brillante de las tres y la tienes justo encima de tu cabeza en el mes de julio, en la primera hora de la noche. De hecho, es la más brillante del cielo, después de Sirio, en la constelación del Can Mayor. Muchas niñas hoy en día se llaman como esa estrella. El nombre procede del árabe Alwaq, que quiere decir "el que cae", en referencia a la forma de rombo de la constelación, que recuerda a un águila atacando a su presa. Altair significa "el que vuela", por la forma de alas abiertas de la constelación del Águila. Deneb, por su parte, significa la cola, en este caso de un cisne volando, paralelo a la Vía Láctea.
La nebulosa anular de Lyra
Antes de que las estrellas similares al Sol dejan de brillar, liberan al espacio una parte importante de la materia que las compone. Por eso se genera a su alrededor una gigantesca esfera luminescente, con los materiales que la estrella va perdiendo a lo largo de miles de años. Este fenómeno, que se conoce como nebulosa planetaria, es observable en el cielo. En verano es visible una de las nebulosas planetarias más célebres que existen: la Anular de Lira. Es un poco difícil de localizar, ya que muestra un tamaño muy pequeño en el telescopio. Pero la visión bien merece el esfuerzo de buscarla.
Las imágenes pertenecen a Stellarium.
