Mitología: La Osa Mayor y la Osa Menor
Constelaciones de todo el año
Las dos constelaciones más importantes son la Osa Mayor y la Osa Menor. Son las constelaciones que podemos ver durante todo el año en el cielo. La estrella polar, en la cola de la Osa Menor, es conocida como la estrella del Norte, estrella fija en el firmamento, ya que el eje de la tierra apunta hacia ella. Por eso, aunque pasen las estaciones, estas dos constelaciones están siempre en el cielo. La Osa Mayor es muy fácil de encontrar y muy útil, porque nos ayuda a encontrar la estrella polar. Cómo no podía ser menos, la Osa Mayor y la Osa Menor también tienen su propio mito.
Observa el giro de los astros circumpolares, alrededor del polo norte celeste, marcado por la estrella polar.

Júpiter y Calisto. François Boucher. Siglo XVIII.
El mito de la Osa Mayor y la Osa Menor
Calisto, una cazadora que pertenecía al cortejo de Artemisa, diosa de la caza, para lo cual adoptó un voto de castidad. Zeus, el dios principal del Olimpo, se enamoró de ella y Calisto se quedó embarazada de él. Cuando la esposa de Zeus, Hera, se enteró, se enfadó mucho y él, para proteger a Calisto, la convirtió en osa. Pero con el tiempo Hera descubrió el engaño, hizo que Artemisa le disparase en una cacería. Para salvar a su amante y a su hijo, Zeus trasformó a Calisto en una constelación, la Osa Mayor, dándole así la inmortalidad. Un mito similar es el que acontece con Fénice, a quien Zeus convirtió en la Osa Menor.

Arcas y Calisto. Manuscrito del Siglo XVI.
En este vídeo puedes aprender a localizar El Carro y la estrella polar.
Cómo encontrar la estrella polar
Para los romanos, las siete estrellas principales que conforman la Osa Mayor, hacían referencia a siete bueyes de tiro.
Esta constelación, comúnmente conocida como “El Carro”, también puede distinguirse por un carro ron ruedas abajo y tres caballos que tiran de él; o incluso como un cazo de sopa. Sus estrellas principales se llaman Alkaid o Benetnash, Mizar, Alioth, Megrez, Phecda, Merak y Dubhe.
Si tomamos como referencia la línea imaginaria que une Merak y Dubhe y la distancia entre ellas, contando cinco veces hacia arriba llegaríamos a la estrella polar, en la cola de la Osa Menor. De esta forma, la Osa Mayor nos ayuda a encontrar la estrella polar.
Los astros circumpolares
La Tierra gira en torno a su eje de rotación, por eso todo el cielo parece darnos vueltas a nosotros. Si consigues alejarte de la iluminación nocturna, podrás contemplar el magnífico espectáculo del cielo estrellado. (Si vives en una gran ciudad, es probable que tengas que alejarte más de 100 kilómetros para tener un cielo realmente oscuro). Cuando te encuentres en un lugar adecuado, quédate un tiempo mirando hacia el polo norte celeste, el que marca la estrella polar, y fíjate cómo parece que las estrellas describen círculos a su alrededor. Este fenómeno fue el que indujo a los antiguos sabios a pensar en el círculo y el movimiento circular, uno de los primeros pasos de la geometría.
Pues bien, todas las estrellas que se encuentran a una distancia lo suficientemente corta del polo norte celeste no se van a ocultar en toda la noche. Esas estrellas se llaman circumpolares.
