

La brújula es uno de los más antiguos instrumentos científicos. Utilizada por los chinos en la Edad Media, su llegada a Europa constituyó todo un descubrimiento para los viajeros, especialmente para los que se adentraban en el mar. Aunque en esa época no se alejaban mucho de la costa, sí que se daban casos de buques que se perdían en alta mar. Para ellos, la capacidad de dirigir el rumbo era muy valiosa, tanto que su vida podía depender de ello.
La fuerza magnética es aquella que experimentan los objetos que tienen carga magnética. Podemos observarla si tenemos un imán o un electroimán, acercándolo a objetos de hierro o de acero, o que los contengan de una cierta manera. Por ejemplo, las monedas de cobre (1, 2, o 5 céntimos de euro) llevan hierro, por eso también son atraídas por el imán.
Sería demasiada casualidad que coincidieran los polos geográficos con los polos magnéticos. De hecho, ¡no coinciden! Mientras que el eje de rotación es relativamente estable, a escala de miles de años, el eje magnético no lo es. No para de moverse continuamente. Aunque lleva mucho tiempo que se aproximan entre sí, no es lo suficiente como para que coincidan.
Por eso, si vas a comprobar tu brújula con la de tu teléfono móvil, percibirás una variación. Esto es debido a que los teléfonos móviles están preparados para apuntar inequívocamente al polo norte geográfico.
Todo esto es muy interesante, pero...

Pasos para hacer una brújula
El norte magnético se encuentra en la Antártida, y el sur magnético en el Círculo Polar Ártico.
Otra curiosidad
Frotamos la aguja con el imán siempre en la misma dirección varias veces. Después atravesamos el trocito del material flotante (pequeño pedazo de corcho, por ejemplo) por el canto con la aguja hasta que sobresalga un poquito por ambos extremos y lo colocamos en el vaso con agua (aproximadamente ¾ partes de su capacidad). El material flotante no debe pesar demasiado, ya que la fuerza magnética que va a efectuar la aguja no va a ser muy fuerte, y debería poder moverlo.
La aguja se moverá hasta señalar el norte.